Pide un deseo! Es Sarnalhèrs tiene su constelación.
La constelación del Lagarto fue bautizada por Johannes Hevelius en 1687. Su nombre proviene de la forma en zigzag que describen sus estrellas más brillantes.
Visibilidad: entre 90° N y 35° S.
Hasta donde podemos recordar, la observación de las estrellas en Coret siempre ha formado parte de la vida del lugar, tumbados en la hierba.
La lagartija forma parte del imaginario local: conecta el cielo y la tierra y, sobre todo en Coret, contribuye a la experiencia del paisaje.
De noche, observando su constelación; de día, siguiéndola mientras corre entre las piedras.
“Nos juntábamos los niños para ir a ver las estrellas en Coret”, Teresita desde Toquera.
La experiencia del paisaje permite implicarse en el mundo.
El filósofo François Jullien, especialista en el concepto de paisaje, habla de la “necesidad de paisaje” que tenemos:
“La característica de un paisaje es hacerme pertenecer al mundo. Ya no me refiero sólo a un lugar, sino que me relaciono con el mundo como tal (en su totalidad): me vinculo a lo que le hace mundo. Esto es lo que hace paisaje.”
Vivre de paysage ou L’impensé de la raison, François Jullien.
El paisaje genera una conciencia de pertenencia al mundo, al relacionar el lugar que habitamos con su dimensión global.
