
Mar y Jordi propusieron un paseo cantado por los caminos y bosques de Bausen, de camino a la residencia VIVA. A través de la música, la escucha y el desplazamiento compartido, el recorrido se convirtió en una experiencia sensible del territorio y de sus paisajes sonoros.
El paseo hizo parada en algunos de los lugares emblemáticos del patrimonio local, como el tilo monumental de Coret, el lavadero Jao de Roach o el bosque de Carlac, creando un diálogo entre creación artística, memoria y entorno.
Un dúo enamorado, atento a la escucha de su entorno.para una oda al territorio.

